Antecedentes del tabaco
El tabaco (Nicotiana tabacum), es una planta herbácea y perenne,
de la familia de las solanáceas, oriunda de América tropical y de
cuyas hojas se produce la mayor parte del tabaco que se consume en el mundo.
Este se ha empleado a lo largo de la historia de forma aspirada (tabaco en polvo), lamida (tabaco en pasta), fumada
(tabaco de humo) o mascadas (tabaco en hoja) producto

La planta Nicotiana tabacum es
originaria de la zona del altiplano andino y se extendió por todo el continente
alcanzando el Caribe entre 2.500 y 3.000 años antes de Cristo. Las poblaciones
indígenas ya habían tenido contactos con el tabaco antes de la llegada de Colón
y lo usaban en una relación más o menos intensa. En este sentido existen
esculturas y pinturas precolombinas que representan personajes en alguna acción
relacionada con el tabaco.
Diversos viajeros españoles relataron la costumbre de los nativos
americanos de fumar las hojas secas de tabaco y enrolladas, en las Antillas, la
Florida, México y Brasil, para lo que utilizaban unos artilugios en forma de
rollo de hojas o tubos a manera de pipas. Los indígenas mexicanos le atribuían
propiedades medicinales y la usaban en sus ceremonias. Con la conquista
europea, el tabaco empieza a perder su sentido cultural y ritual y pasa a tener
un uso más cotidiano. Rodrigo de Jerez, junto
con Luis de Torres, componentes
de la primera expedición de Colón, supuso el primer contacto de los españoles
con el tabaco, cuando realizaban un reconocimiento de la isla de Cuba.
Los primeros cultivos de tabaco se realizaron, por los españoles, en 1530 en territorio de la isla de Santo Domingo, adquiriendo su cultivo un rápido desarrollo que lo llevó en menos de un siglo de las tierras de América hasta Europa, Asia (se introduce por los portugueses y se comienza su cultivo en el siglo XVII, sobre todo en Japón y Filipinas) y África (costa oriental, Madagascar y más tarde en Egipto y Marruecos). Su cultivo y comercialización fue objeto de regulación por los países, mediante la monopolización en unos casos y con el establecimiento de impuestos que gravaban su producción o consumo en otros.
Los primeros cultivos de tabaco se realizaron, por los españoles, en 1530 en territorio de la isla de Santo Domingo, adquiriendo su cultivo un rápido desarrollo que lo llevó en menos de un siglo de las tierras de América hasta Europa, Asia (se introduce por los portugueses y se comienza su cultivo en el siglo XVII, sobre todo en Japón y Filipinas) y África (costa oriental, Madagascar y más tarde en Egipto y Marruecos). Su cultivo y comercialización fue objeto de regulación por los países, mediante la monopolización en unos casos y con el establecimiento de impuestos que gravaban su producción o consumo en otros.
Comentarios
Publicar un comentario